Hablar sobre el mundo de la ortodoncia es como sumergirse en el mayor misterio de las especialidades odontológicas. Mientras las demás presentan Protocolos definidos, en ésta se mezclan conceptos “etéreos, “”abstractos” y “complejos” como el crecimiento, estado de osificación de los huesos de la mano, (¿qué tiene que ver la mano con la boca?) Perfiles, labios, dientes, etc… Que si es Dólico, Meso o Braqui, expansiones, retrusiones, mordidas cruzadas y si a eso le sumamos los aparatos, muchos con nombres extraños (Bronatos-twin Block, etc…) que si brackets, Invasilgn, incógnito, tip-edge, etc…

La información y contrainformación de Internet, la información y desinformación de nuestros colegas, hacen de esto no sólo un misterio sino una confusión total. Por eso, antes de comenzar, se debe tener la mente clara y sobre todo “el sentido común”, un diálogo enriquecedor entre el paciente y el ortodoncista es fundamental para poder concretar objetivos comunes, tu visión personal y los medios para conseguirla.

Un encuentro de dos mundos.